lunes, 9 de enero de 2012

Para no verte tanto, para no verte siempre.


    Muchos parecen simplemente mercadería, basura envuelta, caras que olvidan lo que hacen por el diablo verde, olvidan su objetivo, su opinión, su emoción, mientras les venden a millones y millones de personas sus vidas privadas, sus nombres, sus ropas, todo menos un mensaje, todo menos una canción con sentido, todo menos algo que realmente valga la vida. Menos mal que después, cuando fui un poco más grande, me di cuenta que el mejor artista no es el que metía más ruido, el que gritaba más, o el que tenía el mejor peinado, los más grandes, hacen la mejor música, a veces, sólo con una guitarra.

Son bacanes estas entradas maracas que no concuerdan con nada, ni siquiera se entienden as1sd6d5f6d6as.